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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://artecultural.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Arte Cultural</title><description>Bienvenidos a tu portal</description><link>https://artecultural.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>El ser bajo la luz de la luna</title><link>https://artecultural.blogia.com/2005/061901-el-ser-bajo-la-luz-de-la-luna.php</link><guid isPermaLink="true">https://artecultural.blogia.com/2005/061901-el-ser-bajo-la-luz-de-la-luna.php</guid><description><![CDATA[El ser bajo la luz de la luna<br>      <br>      H.P. Lovecraft<br>     <br>            Morgan no es hombre de letras; de hecho, su inglés carece del más mínimo grado de coherencia. Por eso me tienen maravillado las palabras que escribió, aunque otros se han reído. <br><br>            Estaba sólo la noche en que ocurrió. De repente lo acometieron unos deseos incontenibles de escribir, y tomando la pluma redactó lo siguiente:<br><br>            «Me llamo Howard Phillips. Vivo en la Calle College, 66, Providence, Rhode Island. El 24 de noviembre de 1927 -no sé siquiera en qué año estamos- me quedé dormido y tuve un sueño; y desde entonces me ha sido imposible despertar. <br><br>            »Mi sueño empezó en un paraje húmedo, pantanoso y cubierto de cañas, bajo un cielo gris y otoñal, con un abrupto acantilado de roca cubierta de líquenes, al norte. Impulsado por una vaga curiosidad, subí por una grieta o hendidura de dicho precipicio, observando entonces que a uno y otro lado de las paredes se abrían las negras bocas de numerosas madrigueras que se adentraban en las profundidades de la meseta rocosa. <br><br>            »En varios lugares, el paso estaba techado por el estrechamiento de la parte superior de la angosta fisura; en dichos lugares, la oscuridad era extraordinaria, y no se distinguían las madrigueras que pudiese haber allí. En uno de esos tramos oscuros me asaltó un miedo tremendo, como si una emanación incorpórea y sutil de los abismos tomara posesión de mi espíritu; pero la negrura era demasiado densa para descubrir la fuente de mi alarma. <br><br>            »Por último, salí a una meseta cubierta de roca musgosa y escasa tierra, iluminada por una débil luna que había reemplazado al agonizante orbe del día. Miré a mi alrededor y no vi a ningún ser viviente; sin embargo, percibí una agitación extraña muy por debajo de mí, entre los juncos susurrantes de la ciénaga pestilente que hacía poco había abandonado. <br><br>            »Después de caminar un trecho, me topé con unas vías herrumbrosas de tranvía, y con postes carcomidos que aún sostenían el cable fláccido y combado del trole. Siguiendo por estas vías, llegué en seguida a un coche amarillo que ostentaba el número 1852, con fuelle de acoplamiento, del tipo de doble vagón, en boga entre 1900 y 1910. Estaba vacío, aunque evidentemente a punto de arrancar; tenía el trole pegado al cable y el freno de aire resoplaba de cuando en cuando bajo el piso del vagón. Me subí a él, y miré en vano a mi alrededor tratando de descubrir un interruptor de la luz..., entonces noté la ausencia de la palanca de mando, lo que indicaba que no estaba el conductor. Me senté en uno de los asientos transversales. A continuación oí crujir la yerba escasa por el lado de la izquierda, y vi las siluetas oscuras de dos hombres que se recortaban a la luz de la luna. Llevaban las gorras reglamentarias de la compañía, y comprendí que eran el cobrador y el conductor. Entonces, uno de ellos olfateó el aire aspirando con fuerza, y levantó el rostro para aullar a la luna. El otro se echó a cuatro patas dispuesto a correr hacia el coche. <br><br>            »Me levanté de un salto, salí frenéticamente del coche y corrí leguas y leguas por la meseta, hasta que el cansancio me obligó a detenerme... Huí, no porque el cobrador se echara a cuatro patas, sino porque el rostro del conductor era un mero cono blanco que se estrechaba formando un tentáculo rojo como la sangre. <br><br>           .................................................................<br><br>            »Me di cuenta de que había sido sólo un sueño; sin embargo, no por ello me resultó agradable. <br><br>            »Desde esa noche espantosa lo único que pido es despertar..., ¡pero aún no ha podido ser!<br><br>            »¡Al contrario, he descubierto que soy un habitante de este terrible mundo onírico! Aquella primera noche dejó paso al amanecer, y vagué sin rumbo por las solitarias tierras pantanosas. Cuando llegó la noche aún seguía vagando, esperando despertar. Pero de repente aparté la maleza y vi ante mí el viejo tranvía... ¡A su lado había un ser de rostro cónico que alzaba la cabeza y aullaba extrañamente a la luz de la luna! <br><br>            »Todos los días sucede lo mismo. La noche me coge como siempre en ese lugar de horror. He intentado no moverme cuando sale la luna, pero debo caminar en mis sueños, porque despierto con el ser aterrador aullando ante mí a la pálida luna; entonces doy media vuelta, y echo a correr desenfrenadamente. <br><br>            »¡Dios mío! ¿Cuándo despertaré?» <br><br>            Eso es lo que Morgan escribió. Quisiera ir al 66 de la Calle College de Providence; pero tengo miedo de lo que pueda encontrar allí.<br><br>            FIN]]></description><pubDate>Sun, 19 Jun 2005 16:38:00 +0000</pubDate></item><item><title>CULTURA POPULAR</title><link>https://artecultural.blogia.com/2005/052103-cultura-popular.php</link><guid isPermaLink="true">https://artecultural.blogia.com/2005/052103-cultura-popular.php</guid><description><![CDATA[La preocupación actual por lo popular se inscribe en la necesidad de un avance imprescindible en los criterios de consideración de los diversos fenómenos socioculturales. Al mismo tiempo, cualquier respuesta que se intente resulta compleja, dado que hay una profusa y a veces contradictoria tradición de estudios sobre el tema.<br><br>Muchas son las preguntas que podemos formularnos; frente a ellas, se generarán diversas respuestas que permitirán seguramente el reenvío a nuevas cuestiones. Repensar lo popular implica, pues, la revisión y puesta en debate de las ideas fundamentales a las que se debe atender: los alcances del término popular, o cultura popular, los rasgos mediante los cuales es posible su caracterización, su grado y su forma de determinación en lo masivo, el modo de abordaje.<br><br>Así, ya desde su definición, lo popular siempre ha generado discusión.<br><br>El propio Stuart Hall, en un trabajo hoy clásico, exponía ya hace años las dificultades que entrañaba (y entraña) el propio uso del adjetivo popular, y analizaba tres acepciones:<br><br>1) Propio del consumo masivo: esto lo lleva a plantear el tema de la manipulación de las industrias culturales capitalistas, pero simultáneamente reconoce que las clases populares están en permanente contacto, en el siglo XX, con las instituciones culturales de la producción cultural dominante y que interactúan con ellas, ya que las relaciones culturales son siempre dinámicas. Aun en las formas de la cultura popular comercial, hay formas de reconocimiento y de identificación.<br><br>2) Lo que el pueblo hace. Esta definición excesivamente extensa y abarcadora, se vincula, además, con la oposición pueblo/no del pueblo, es decir que refiere a las tensiones entre la cultura dominante o central y la periférica. Estas tensiones son relativas en cuanto los contenidos de los polos opositivos cambian en cada etapa: lo que hoy es popular puede pertenecer a la cultura culta mañana o a la inversa . Hay un juego dinámico de relaciones en la cultura.<br><br>Finalmente, aunque con dudas, opta por la tercera definición:<br><br>3) Formas y actividades cuyas raíces están en las condiciones sociales y materiales de determinadas clases, que hayan quedado incorporadas a tradiciones y prácticas populares. Lo cultural, entonces, aparece como una dialéctica y como un campo en constante movimiento donde se articulan relaciones de dominación y de subordinación. Es la lucha de clases en la cultura y por la cultura.<br><br>Para Néstor García Canclini, tres son los rasgos que caracterizan lo popular: la apropiación, por parte de la subalternidad, de un capital cultural menor en una sociedad determinada; a ello debe sumarse la elaboración particular de la cultura que hacen los sujetos en sus prácticas en dos ámbitos: el capitalista y el propio de la subalternidad y, por último, el consecuente enfrentamiento con el sector hegemónico. Así, lo popular sólo puede definirse relacionalmente, no como una categoría establecida a priori.<br><br>Al mismo tiempo, es un ámbito de estudio cuya complejidad surge de los diversos cruces e hibridaciones y de la existencia de un objeto que permanentemente se vuelve esquivo a la investigación por su permanente evolución y dinamismo. Dinamismo que surge,de hecho, desde la propia concepción del ámbito de la cultura popular como un campo de lucha en el que el capitalismo produce un cambio al reeducar a las clases populares, al hacerlas abandonar muchas de sus viejas prácticas y no pocos de sus modos de vida y, en muchos casos, desdibujar sus sistemas de creencias y de prácticas hasta el límite de la despersonalización.. También, en estos cambios, aparecen reelaboraciones y transformaciones.<br><br>Por otra parte, ¿desde dónde, desde qué saberes y con qué herramientas ingresar en campo tan complejo? ¿Cómo circunscribirlo? Y sobre todo, ¿cómo sortear la inevitable confrontación evaluativa y en algunos casos polarizadora, que aparece como una traba a la hora de las caracterizaciones? Como ha planteado Jesús Martín-Barbero, el estudio de esta problemática consiste en intentar una reapropiación a partir de la toma de conciencia de la desposesión que sufren las clases populares.<br><br>Implica tener en cuenta sus nuevas condiciones de existencia en lo masivo, sus nuevos posicionamientos frente a la cultura culta, a la identidad nacional, su nueva vinculación con la desterritorialización o su transterritorialización.<br><br>Queda claro, pues, que son no sólo los medios masivos, sino anteriormente los diversos dispositivos de control creados para disciplinar al ciudadano, para cohesionar a los sujetos en torno de un central estado-Nación los que producen un primer borramiento paulatino de lo popular. En esta problemática, también nos preguntamos por los actores populares, por sus prácticas de producción y consumo, por sus formas de resistencia frente a lo hegemónico y por su sobrevivencia en el propio campo y en el otro, el oficial.<br><br>El proceso de masificación cultural producido en el siglo XIX da lugar a otro fenómeno con respecto a la cultura popular. Ya no designará los objetos culturales creados por los sectores del pueblo, sino la cultura que consumirá la masa y que implicará la ampliación y la oficialización de distancias entre la alta y la baja cultura lo que implica la separación de dos modos y la consideración evaluativa de ambos.<br><br>¿Cómo estudiar hoy la cultura de masa y las formas populares inscriptas en ella? Para Martín-Barbero hay tres posibilidades o movimientos investigativos, tres direcciones:<br><br>1) El análisis histórico del proceso de lo popular a lo masivo que implica no una mera exterioridad de lo masivo, sino una inscripción progresiva en lo masivo de ciertos rasgos de la cultura popular.<br><br>2) En sentido inverso, investigar desde lo masivo a lo popular, analizar los dispositivos de control y de masificación de los cuales se vale lo masivo para desarticular y negar conflictos a través de los cuales las clases populares construyen su identidad. Asimismo, las mediaciones de las que se vale la cultura masiva para recuperar lo popular. Encontraremos así un nuevo modo de existencia de lo popular vinculado generalmente con la oralidad: los dispositivos vinculados con la memoria narrativa, los formas de reconocimiento que hablan de un modo de comunicación más directo y simple, más vital.<br><br>3) Una tercera línea pasaría por el análisis de los usos populares de lo masivo, que nunca son homogéneos ni uniformes, y marcan diferencias en distintos grupos. Un análisis de lo que consumen, de las gramáticas de recepción, de decodificación. En suma, un abordaje desde las tácticas,es decir las formas de resistencia coyunturales de los sectores populares.<br><br>Adentrarse en lo popular es pensar en identidades frente a alteridades, es tratar de comprender, sobre todo en el caso de la Argentina y de América Latina, cómo logramos una unidad como nación en cada uno de los sujetos que la constituimos desde la pluralidad y la diferencia. Es también contemplar retrospectivamente lo que fuimos y lo que somos, el porqué de la crisis de identidad, la desintegración del concepto de pueblo en múltiples fragmentos. Es repensar el concepto de comunidad e imaginar nuevas formas que permitan avanzar hacia el conocimiento de lo que hoy nos constituye, para posibilitar nuevos procesos sociales que reinventen una sociedad más justa y equitativa y que nos permita nuevamente recomponer y reconstruir sólidamente nuestra hoy fragmentaria y desvaída identidad.<br><br>En este número presentamos trabajos vinculados con cuestiones teóricas generales y también con aspectos específicos. Así, Ana María Zubieta propone una guía orientadora y exhaustiva para transitar la temática. Pablo Alabarces elabora una serie de propuestas y afirmaciones teóricas sobre la problemática de lo popular, al tiempo que manifiesta su preocupación por el borramiento y desplazamiento de esta problemática en el marco neoliberal actual. El trabajo de Víctor Vich se centra, a su vez, en la discusión de los conceptos de cultura, heterogeneidad y diferencia. Por su parte, José Amícola elabora una mirada teórica desde una propuesta más particularizada, en la que analiza la imagen del varón en las mentes femeninas de la segunda mitad del siglo XX abordando textos que le permiten cuestionarse las posibilidades de análisis de los usos populares a partir de una nueva concepción de las conductas asignadas a los sexos. Nuestro objetivo con este número es poner sobre el tapete, una vez más, la temática de lo popular para continuar así un diálogo que acerque aportes genuinos a su clarificación.*<br><br> <br>* Para la elaboración de la presente editorial se han utilizado las siguientes fuentes bibliográficas:<br>Hall, Stuart. Notas sobre la deconstrucción de lo popular. En: Samuel, Ralph (ed.) Historia popular y teoría socialista. Barcelona, Crítica, 1984.<br>García Canclini, Néstor. Ideología, cultura y poder. Buenos Aires, UBA, 1997.<br>Martín-Barbero, Jesús. Cultura popular y comunicación de masas. http//catedras.isoc.uba.ar.<br>--------------------------- De los medios a las mediaciones. Comunicación, cultura y hegemonía. Santafé de Bogotá, convenio Andrés Bello, 1985.<br>--------------------------- Culturas populares. En: Altamirano, Carlos(director. Términos críticos de sociología de la cultura. Buenos Aires, Paidós, 2002.*]]></description><pubDate>Sat, 21 May 2005 20:28:00 +0000</pubDate></item><item><title>ULTURA POPULAR</title><link>https://artecultural.blogia.com/2005/052102-ultura-popular.php</link><guid isPermaLink="true">https://artecultural.blogia.com/2005/052102-ultura-popular.php</guid><description><![CDATA[La preocupación actual por lo popular se inscribe en la necesidad de un avance imprescindible en los criterios de consideración de los diversos fenómenos socioculturales. Al mismo tiempo, cualquier respuesta que se intente resulta compleja, dado que hay una profusa y a veces contradictoria tradición de estudios sobre el tema.<br><br>Muchas son las preguntas que podemos formularnos; frente a ellas, se generarán diversas respuestas que permitirán seguramente el reenvío a nuevas cuestiones. Repensar lo popular implica, pues, la revisión y puesta en debate de las ideas fundamentales a las que se debe atender: los alcances del término popular, o cultura popular, los rasgos mediante los cuales es posible su caracterización, su grado y su forma de determinación en lo masivo, el modo de abordaje.<br><br>Así, ya desde su definición, lo popular siempre ha generado discusión.<br><br>El propio Stuart Hall, en un trabajo hoy clásico, exponía ya hace años las dificultades que entrañaba (y entraña) el propio uso del adjetivo popular, y analizaba tres acepciones:<br><br>1) Propio del consumo masivo: esto lo lleva a plantear el tema de la manipulación de las industrias culturales capitalistas, pero simultáneamente reconoce que las clases populares están en permanente contacto, en el siglo XX, con las instituciones culturales de la producción cultural dominante y que interactúan con ellas, ya que las relaciones culturales son siempre dinámicas. Aun en las formas de la cultura popular comercial, hay formas de reconocimiento y de identificación.<br><br>2) Lo que el pueblo hace. Esta definición excesivamente extensa y abarcadora, se vincula, además, con la oposición pueblo/no del pueblo, es decir que refiere a las tensiones entre la cultura dominante o central y la periférica. Estas tensiones son relativas en cuanto los contenidos de los polos opositivos cambian en cada etapa: lo que hoy es popular puede pertenecer a la cultura culta mañana o a la inversa . Hay un juego dinámico de relaciones en la cultura.<br><br>Finalmente, aunque con dudas, opta por la tercera definición:<br><br>3) Formas y actividades cuyas raíces están en las condiciones sociales y materiales de determinadas clases, que hayan quedado incorporadas a tradiciones y prácticas populares. Lo cultural, entonces, aparece como una dialéctica y como un campo en constante movimiento donde se articulan relaciones de dominación y de subordinación. Es la lucha de clases en la cultura y por la cultura.<br><br>Para Néstor García Canclini, tres son los rasgos que caracterizan lo popular: la apropiación, por parte de la subalternidad, de un capital cultural menor en una sociedad determinada; a ello debe sumarse la elaboración particular de la cultura que hacen los sujetos en sus prácticas en dos ámbitos: el capitalista y el propio de la subalternidad y, por último, el consecuente enfrentamiento con el sector hegemónico. Así, lo popular sólo puede definirse relacionalmente, no como una categoría establecida a priori.<br><br>Al mismo tiempo, es un ámbito de estudio cuya complejidad surge de los diversos cruces e hibridaciones y de la existencia de un objeto que permanentemente se vuelve esquivo a la investigación por su permanente evolución y dinamismo. Dinamismo que surge,de hecho, desde la propia concepción del ámbito de la cultura popular como un campo de lucha en el que el capitalismo produce un cambio al reeducar a las clases populares, al hacerlas abandonar muchas de sus viejas prácticas y no pocos de sus modos de vida y, en muchos casos, desdibujar sus sistemas de creencias y de prácticas hasta el límite de la despersonalización.. También, en estos cambios, aparecen reelaboraciones y transformaciones.<br><br>Por otra parte, ¿desde dónde, desde qué saberes y con qué herramientas ingresar en campo tan complejo? ¿Cómo circunscribirlo? Y sobre todo, ¿cómo sortear la inevitable confrontación evaluativa y en algunos casos polarizadora, que aparece como una traba a la hora de las caracterizaciones? Como ha planteado Jesús Martín-Barbero, el estudio de esta problemática consiste en intentar una reapropiación a partir de la toma de conciencia de la desposesión que sufren las clases populares.<br><br>Implica tener en cuenta sus nuevas condiciones de existencia en lo masivo, sus nuevos posicionamientos frente a la cultura culta, a la identidad nacional, su nueva vinculación con la desterritorialización o su transterritorialización.<br><br>Queda claro, pues, que son no sólo los medios masivos, sino anteriormente los diversos dispositivos de control creados para disciplinar al ciudadano, para cohesionar a los sujetos en torno de un central estado-Nación los que producen un primer borramiento paulatino de lo popular. En esta problemática, también nos preguntamos por los actores populares, por sus prácticas de producción y consumo, por sus formas de resistencia frente a lo hegemónico y por su sobrevivencia en el propio campo y en el otro, el oficial.<br><br>El proceso de masificación cultural producido en el siglo XIX da lugar a otro fenómeno con respecto a la cultura popular. Ya no designará los objetos culturales creados por los sectores del pueblo, sino la cultura que consumirá la masa y que implicará la ampliación y la oficialización de distancias entre la alta y la baja cultura lo que implica la separación de dos modos y la consideración evaluativa de ambos.<br><br>¿Cómo estudiar hoy la cultura de masa y las formas populares inscriptas en ella? Para Martín-Barbero hay tres posibilidades o movimientos investigativos, tres direcciones:<br><br>1) El análisis histórico del proceso de lo popular a lo masivo que implica no una mera exterioridad de lo masivo, sino una inscripción progresiva en lo masivo de ciertos rasgos de la cultura popular.<br><br>2) En sentido inverso, investigar desde lo masivo a lo popular, analizar los dispositivos de control y de masificación de los cuales se vale lo masivo para desarticular y negar conflictos a través de los cuales las clases populares construyen su identidad. Asimismo, las mediaciones de las que se vale la cultura masiva para recuperar lo popular. Encontraremos así un nuevo modo de existencia de lo popular vinculado generalmente con la oralidad: los dispositivos vinculados con la memoria narrativa, los formas de reconocimiento que hablan de un modo de comunicación más directo y simple, más vital.<br><br>3) Una tercera línea pasaría por el análisis de los usos populares de lo masivo, que nunca son homogéneos ni uniformes, y marcan diferencias en distintos grupos. Un análisis de lo que consumen, de las gramáticas de recepción, de decodificación. En suma, un abordaje desde las tácticas,es decir las formas de resistencia coyunturales de los sectores populares.<br><br>Adentrarse en lo popular es pensar en identidades frente a alteridades, es tratar de comprender, sobre todo en el caso de la Argentina y de América Latina, cómo logramos una unidad como nación en cada uno de los sujetos que la constituimos desde la pluralidad y la diferencia. Es también contemplar retrospectivamente lo que fuimos y lo que somos, el porqué de la crisis de identidad, la desintegración del concepto de pueblo en múltiples fragmentos. Es repensar el concepto de comunidad e imaginar nuevas formas que permitan avanzar hacia el conocimiento de lo que hoy nos constituye, para posibilitar nuevos procesos sociales que reinventen una sociedad más justa y equitativa y que nos permita nuevamente recomponer y reconstruir sólidamente nuestra hoy fragmentaria y desvaída identidad.<br><br>En este número presentamos trabajos vinculados con cuestiones teóricas generales y también con aspectos específicos. Así, Ana María Zubieta propone una guía orientadora y exhaustiva para transitar la temática. Pablo Alabarces elabora una serie de propuestas y afirmaciones teóricas sobre la problemática de lo popular, al tiempo que manifiesta su preocupación por el borramiento y desplazamiento de esta problemática en el marco neoliberal actual. El trabajo de Víctor Vich se centra, a su vez, en la discusión de los conceptos de cultura, heterogeneidad y diferencia. Por su parte, José Amícola elabora una mirada teórica desde una propuesta más particularizada, en la que analiza la imagen del varón en las mentes femeninas de la segunda mitad del siglo XX abordando textos que le permiten cuestionarse las posibilidades de análisis de los usos populares a partir de una nueva concepción de las conductas asignadas a los sexos. Nuestro objetivo con este número es poner sobre el tapete, una vez más, la temática de lo popular para continuar así un diálogo que acerque aportes genuinos a su clarificación.*<br><br> <br>* Para la elaboración de la presente editorial se han utilizado las siguientes fuentes bibliográficas:<br>Hall, Stuart. Notas sobre la deconstrucción de lo popular. En: Samuel, Ralph (ed.) Historia popular y teoría socialista. Barcelona, Crítica, 1984.<br>García Canclini, Néstor. Ideología, cultura y poder. Buenos Aires, UBA, 1997.<br>Martín-Barbero, Jesús. Cultura popular y comunicación de masas. http//catedras.isoc.uba.ar.<br>--------------------------- De los medios a las mediaciones. Comunicación, cultura y hegemonía. Santafé de Bogotá, convenio Andrés Bello, 1985.<br>--------------------------- Culturas populares. En: Altamirano, Carlos(director. Términos críticos de sociología de la cultura. Buenos Aires, Paidós, 2002.*]]></description><pubDate>Sat, 21 May 2005 20:28:00 +0000</pubDate></item><item><title>cULTURA POPULAR</title><link>https://artecultural.blogia.com/2005/052101-cultura-popular.php</link><guid isPermaLink="true">https://artecultural.blogia.com/2005/052101-cultura-popular.php</guid><description><![CDATA[La preocupación actual por lo popular se inscribe en la necesidad de un avance imprescindible en los criterios de consideración de los diversos fenómenos socioculturales. Al mismo tiempo, cualquier respuesta que se intente resulta compleja, dado que hay una profusa y a veces contradictoria tradición de estudios sobre el tema.<br><br>Muchas son las preguntas que podemos formularnos; frente a ellas, se generarán diversas respuestas que permitirán seguramente el reenvío a nuevas cuestiones. Repensar lo popular implica, pues, la revisión y puesta en debate de las ideas fundamentales a las que se debe atender: los alcances del término popular, o cultura popular, los rasgos mediante los cuales es posible su caracterización, su grado y su forma de determinación en lo masivo, el modo de abordaje.<br><br>Así, ya desde su definición, lo popular siempre ha generado discusión.<br><br>El propio Stuart Hall, en un trabajo hoy clásico, exponía ya hace años las dificultades que entrañaba (y entraña) el propio uso del adjetivo popular, y analizaba tres acepciones:<br><br>1) Propio del consumo masivo: esto lo lleva a plantear el tema de la manipulación de las industrias culturales capitalistas, pero simultáneamente reconoce que las clases populares están en permanente contacto, en el siglo XX, con las instituciones culturales de la producción cultural dominante y que interactúan con ellas, ya que las relaciones culturales son siempre dinámicas. Aun en las formas de la cultura popular comercial, hay formas de reconocimiento y de identificación.<br><br>2) Lo que el pueblo hace. Esta definición excesivamente extensa y abarcadora, se vincula, además, con la oposición pueblo/no del pueblo, es decir que refiere a las tensiones entre la cultura dominante o central y la periférica. Estas tensiones son relativas en cuanto los contenidos de los polos opositivos cambian en cada etapa: lo que hoy es popular puede pertenecer a la cultura culta mañana o a la inversa . Hay un juego dinámico de relaciones en la cultura.<br><br>Finalmente, aunque con dudas, opta por la tercera definición:<br><br>3) Formas y actividades cuyas raíces están en las condiciones sociales y materiales de determinadas clases, que hayan quedado incorporadas a tradiciones y prácticas populares. Lo cultural, entonces, aparece como una dialéctica y como un campo en constante movimiento donde se articulan relaciones de dominación y de subordinación. Es la lucha de clases en la cultura y por la cultura.<br><br>Para Néstor García Canclini, tres son los rasgos que caracterizan lo popular: la apropiación, por parte de la subalternidad, de un capital cultural menor en una sociedad determinada; a ello debe sumarse la elaboración particular de la cultura que hacen los sujetos en sus prácticas en dos ámbitos: el capitalista y el propio de la subalternidad y, por último, el consecuente enfrentamiento con el sector hegemónico. Así, lo popular sólo puede definirse relacionalmente, no como una categoría establecida a priori.<br><br>Al mismo tiempo, es un ámbito de estudio cuya complejidad surge de los diversos cruces e hibridaciones y de la existencia de un objeto que permanentemente se vuelve esquivo a la investigación por su permanente evolución y dinamismo. Dinamismo que surge,de hecho, desde la propia concepción del ámbito de la cultura popular como un campo de lucha en el que el capitalismo produce un cambio al reeducar a las clases populares, al hacerlas abandonar muchas de sus viejas prácticas y no pocos de sus modos de vida y, en muchos casos, desdibujar sus sistemas de creencias y de prácticas hasta el límite de la despersonalización.. También, en estos cambios, aparecen reelaboraciones y transformaciones.<br><br>Por otra parte, ¿desde dónde, desde qué saberes y con qué herramientas ingresar en campo tan complejo? ¿Cómo circunscribirlo? Y sobre todo, ¿cómo sortear la inevitable confrontación evaluativa y en algunos casos polarizadora, que aparece como una traba a la hora de las caracterizaciones? Como ha planteado Jesús Martín-Barbero, el estudio de esta problemática consiste en intentar una reapropiación a partir de la toma de conciencia de la desposesión que sufren las clases populares.<br><br>Implica tener en cuenta sus nuevas condiciones de existencia en lo masivo, sus nuevos posicionamientos frente a la cultura culta, a la identidad nacional, su nueva vinculación con la desterritorialización o su transterritorialización.<br><br>Queda claro, pues, que son no sólo los medios masivos, sino anteriormente los diversos dispositivos de control creados para disciplinar al ciudadano, para cohesionar a los sujetos en torno de un central estado-Nación los que producen un primer borramiento paulatino de lo popular. En esta problemática, también nos preguntamos por los actores populares, por sus prácticas de producción y consumo, por sus formas de resistencia frente a lo hegemónico y por su sobrevivencia en el propio campo y en el otro, el oficial.<br><br>El proceso de masificación cultural producido en el siglo XIX da lugar a otro fenómeno con respecto a la cultura popular. Ya no designará los objetos culturales creados por los sectores del pueblo, sino la cultura que consumirá la masa y que implicará la ampliación y la oficialización de distancias entre la alta y la baja cultura lo que implica la separación de dos modos y la consideración evaluativa de ambos.<br><br>¿Cómo estudiar hoy la cultura de masa y las formas populares inscriptas en ella? Para Martín-Barbero hay tres posibilidades o movimientos investigativos, tres direcciones:<br><br>1) El análisis histórico del proceso de lo popular a lo masivo que implica no una mera exterioridad de lo masivo, sino una inscripción progresiva en lo masivo de ciertos rasgos de la cultura popular.<br><br>2) En sentido inverso, investigar desde lo masivo a lo popular, analizar los dispositivos de control y de masificación de los cuales se vale lo masivo para desarticular y negar conflictos a través de los cuales las clases populares construyen su identidad. Asimismo, las mediaciones de las que se vale la cultura masiva para recuperar lo popular. Encontraremos así un nuevo modo de existencia de lo popular vinculado generalmente con la oralidad: los dispositivos vinculados con la memoria narrativa, los formas de reconocimiento que hablan de un modo de comunicación más directo y simple, más vital.<br><br>3) Una tercera línea pasaría por el análisis de los usos populares de lo masivo, que nunca son homogéneos ni uniformes, y marcan diferencias en distintos grupos. Un análisis de lo que consumen, de las gramáticas de recepción, de decodificación. En suma, un abordaje desde las tácticas,es decir las formas de resistencia coyunturales de los sectores populares.<br><br>Adentrarse en lo popular es pensar en identidades frente a alteridades, es tratar de comprender, sobre todo en el caso de la Argentina y de América Latina, cómo logramos una unidad como nación en cada uno de los sujetos que la constituimos desde la pluralidad y la diferencia. Es también contemplar retrospectivamente lo que fuimos y lo que somos, el porqué de la crisis de identidad, la desintegración del concepto de pueblo en múltiples fragmentos. Es repensar el concepto de comunidad e imaginar nuevas formas que permitan avanzar hacia el conocimiento de lo que hoy nos constituye, para posibilitar nuevos procesos sociales que reinventen una sociedad más justa y equitativa y que nos permita nuevamente recomponer y reconstruir sólidamente nuestra hoy fragmentaria y desvaída identidad.<br><br>En este número presentamos trabajos vinculados con cuestiones teóricas generales y también con aspectos específicos. Así, Ana María Zubieta propone una guía orientadora y exhaustiva para transitar la temática. Pablo Alabarces elabora una serie de propuestas y afirmaciones teóricas sobre la problemática de lo popular, al tiempo que manifiesta su preocupación por el borramiento y desplazamiento de esta problemática en el marco neoliberal actual. El trabajo de Víctor Vich se centra, a su vez, en la discusión de los conceptos de cultura, heterogeneidad y diferencia. Por su parte, José Amícola elabora una mirada teórica desde una propuesta más particularizada, en la que analiza la imagen del varón en las mentes femeninas de la segunda mitad del siglo XX abordando textos que le permiten cuestionarse las posibilidades de análisis de los usos populares a partir de una nueva concepción de las conductas asignadas a los sexos. Nuestro objetivo con este número es poner sobre el tapete, una vez más, la temática de lo popular para continuar así un diálogo que acerque aportes genuinos a su clarificación.*<br><br> <br>* Para la elaboración de la presente editorial se han utilizado las siguientes fuentes bibliográficas:<br>Hall, Stuart. Notas sobre la deconstrucción de lo popular. En: Samuel, Ralph (ed.) Historia popular y teoría socialista. Barcelona, Crítica, 1984.<br>García Canclini, Néstor. Ideología, cultura y poder. Buenos Aires, UBA, 1997.<br>Martín-Barbero, Jesús. Cultura popular y comunicación de masas. http//catedras.isoc.uba.ar.<br>--------------------------- De los medios a las mediaciones. Comunicación, cultura y hegemonía. Santafé de Bogotá, convenio Andrés Bello, 1985.<br>--------------------------- Culturas populares. En: Altamirano, Carlos(director. Términos críticos de sociología de la cultura. Buenos Aires, Paidós, 2002.*]]></description><pubDate>Sat, 21 May 2005 20:27:00 +0000</pubDate></item><item><title>Deporte</title><link>https://artecultural.blogia.com/2005/050102-deporte.php</link><guid isPermaLink="true">https://artecultural.blogia.com/2005/050102-deporte.php</guid><description><![CDATA[Barcelona estaba obligado a ganar y cumplió la exigencia. Con un gol del juvenil argentino Leonel Messi, derrotó en el Nou Camp al Albacete por 2 a 0 y mantuvo la diferencia que lo separa con Real Madrid en la cima de la Liga de España, cuando sólo restan cuatro fechas para el final del torneo. Ayer, dos tantos del brasileño Ronaldo abrieron la esperanzas para Real Madrid, pero los tres puntos conseguidos por el conjunto azulgrana volvieron a ampliar a seis la diferencia que mantienen en la cima. <br><br>Villarreal regresó al triunfo con un festival de juego y goles desplegado ante Getafe, al que derrotó por 4 a 0, para meterse de nuevo en zona de Liga de Campeones. <br><br>El Submarino Amarillo ofreció lo mejor de su repertorio, que contó con un gol de Juan Pablo Sorin y dos tantos del uruguayo Diego Forlán. Así, los de Pellegrini no echaron de menos la ausencia de su gran figura, el argentino Juan Román Riquelme. <br><br>Más información: <br><br>Ronaldo mantiene vivo a Real Madrid<br>Maxi López se quebró un dedo y estará tres meses inactivo<br><br>Resultados de la jornada <br><br>Racing Santander 1 (Benayoun) v. Betis 1 (Dani) <br>Levante 0 v. Málaga 1 (Baiano) <br>Villarreal 4 ( Sorín , Forlán -2- y Cazorla) v. Getafe 0 <br>Zaragoza 5 (Villa -2-, Savio y Oscar) v. Osasuna 1 (Moha) <br>Mallorca 3 (Campano -2- y Arango) v. Espanyol 2 (Ibarra y Maxi) <br>Sevilla v. Deportivo La Coruña <br>Barcelona v. Albacete <br><br>Próxima jornada. Osasuna-Mallorca, Real Madrid-Racing, Betis-Sevilla, Málaga-Villarreal, Getafe-Real Sociedad, Athletic-Zaragoza, Espanyol-Numancia, Albacete-Levante, Valencia-Barcelona y Deportivo-Atlético de Madrid.]]></description><pubDate>Sun, 01 May 2005 17:04:00 +0000</pubDate></item><item><title>Manifestaciones en todo el mundo por el D&#xED;a del trabajador</title><link>https://artecultural.blogia.com/2005/050101-manifestaciones-en-todo-el-mundo-por-el-dia-del-trabajador.php</link><guid isPermaLink="true">https://artecultural.blogia.com/2005/050101-manifestaciones-en-todo-el-mundo-por-el-dia-del-trabajador.php</guid><description><![CDATA[Decenas de miles de trabajadores se concentraron hoy en varias ciudades del mundo al celebrarse Día del Trabajo para reivindicar una mejor calidad de vida y exigir el reconocimiento de sus derechos sociales y civiles. <br><br>La jornada más tensa se registró en Filipinas , donde al menos dos personas resultaron heridas y tres fueron detenidas cuando agentes de seguridad impedían a miles de manifestantes acercarse a las inmediaciones del Palacio Presidencial en Manila. <br><br>Los enfrentamientos se produjeron cuando la Policía -que permanece en estado de máxima alerta ante los rumores sobre un complot para deponer al Gobierno de Gloria Macapagal Arroyo- obstaculizaba la entrada al centro de Manila de unas 10.000 personas. <br><br>En Seúl , empleados de la refinería petrolera SK reivindicaron sus derechos lanzando piedras contra la sede de la empresa, que causaron destrozos en el edificio, pero no daños personales. <br><br>La Confederación de Sindicatos de Corea, por su parte, concentró a unos 12.000 trabajadores en Seúl, que protagonizaron una sentada para exigir reformas laborales, así como protección para los agricultores y una educación gratuita. <br><br>En Pekín , el punto de encuentro de miles de chinos fue una engalanada Plaza de Tiananmen, donde los soldados del Ejército de Liberación Popular llevaron a cabo el tradicional homenaje a la bandera, con un gran retrato del doctor Sun Yat-sen, "padre fundador" de la patria china. <br><br>Aunque se reforzaron las medidas de seguridad en diversos lugares en previsión de actos violentos tras las convocatorias de protesta contra Japón difundidas a través de internet y mensajes de móviles, el día transcurrió en general en calma, ya que los chinos parecían estar más atentos a la "Semana Dorada", que marca el inicio de un periodo de vacaciones. <br><br>Cerca de 300.000 personas participaron en las manifestaciones que se celebraron hoy en Japón en este festivo para demandar un mundo sin armas nucleares, mientras el director de la Asociación Nacional de Sindicatos, Kanemichi Kumagai, acusó al primer ministro, Junichiro Koizumi, de "demoler" y contribuir al deterioro de las condiciones de vida de los ciudadanos con su política económica. <br><br>Hasta dos millones de personas, según la Federación de Sindicatos Independientes (FSI), corearon en Rusia el lema "Salarios dignos para los trabajadores", mientras la oposición de izquierda, que se manifestó por separado, lució de nuevo retratos de Lenin, Marx e, incluso, de Stalin, y la hoz y el martillo. <br><br>Según la policía, que implantó medidas extraordinarias de seguridad en todo el país, la marcha comunista celebrada en Moscú, a la que se sumaron también simpatizantes del movimiento nacionalista de Izquierda Ródina, participaron hasta 10.000 personas. <br><br>En Ucrania , el líder del Partido Comunista, Petro Simonenko, abogó hoy ante unas 3.000 personas por la creación de un frente opositor de izquierda para luchar contra el "régimen oligárquico" que encabeza el presidente, Víctor Yúschenko. <br><br>Los sindicatos italianos se concentraron en el barrio de Scampia, en la periferia de Nápoles (sur), una zona degrada social y económicamente para pedir al Gobierno de centroderecha un relanzamiento de la economía, en especial en las regiones del sur. <br><br>Asimismo, llamaron la atención sobre cualquier intento de reforma del mercado de trabajo que suponga un recorte de los derechos de los trabajadores y plantearon la conveniencia de más inversiones públicas para fomentar la creación de empleo. <br><br>Las referencias a este día también se hicieron presentes en la Plaza de San Pedro, donde el papa Benedicto XVI, destacó el derecho e importancia de la dignidad del trabajo, sobre todo de los jóvenes, en su primer rezo dominical del mediodía, en este caso el Regina Coeli. <br><br>Las marchas por el Día del Trabajador en Francia organizaron, una vez más, por separado, y sólo en París se han celebrado, hasta ahora, cinco convocatorias distintas, aunque las principales reivindicaciones sí coinciden. <br><br>Demandas de un aumento del poder adquisitivo de los salarios, condenas de las deslocalizaciones de empresas, defensa de las 35 horas, y hasta referencias a la Constitución Europea, que los franceses votarán el próximo día 29, han sido reflejadas en las pancartas de los manifestantes. <br><br>Sin embargo, aún queda para esta tarde la que se prevé la concentración más numerosa, organizada conjuntamente por una de las grandes centrales, la Confederación General del Trabajo (CGT, de inspiración comunista), y tres medianas, la Unión Nacional de Sindicatos Autónomos (UNSA), la Federación Sindical Unitaria (FSU) y Solidarios. <br><br>En tanto, en Cuba , el presidente Fidel Castro encabezó los actos del Primero de Mayo en la Plaza de la Revolución de La Habana ante una imponente movilización que según los organizadores supera el millón de personas. <br><br>Castro, ataviado con su tradicional uniforme militar, presidió la manifestación acompañado por autoridades de Gobierno e invitados especiales, en la Plaza y sus adyacencias. <br><br>Varias decenas de miles de trabajadores conmemoraron el domingo el Día Internacional del Trabajo en Santiago de Chile con una marcha, en que se registraron algunos incidentes por encapuchados que lanzaron bombas incendiarias. <br><br>En Panamá , demandaron que las futuras reformas a la Caja de Seguro Social (CSS) no perjudiquen a los asalariados. <br><br>Durante la manifestación, que transcurrió pacíficamente, los trabajadores también pidieron un aumento del salario mínimo y condenaron la corrupción en las instituciones públicas, sobre todo en la Corte Suprema de Justicia. <br><br>Decenas de miles de trabajadores mexicanos se congregaron en la principal plaza de la Ciudad de México , el Zócalo, para celebrar el 1° de mayo exigiendo un urgente aumento salarial, entre otras reivindicaciones. <br><br>Los trabajadores, pertenecientes a diversos sindicatos, se congregaron bajo el lema "Unidos fortaleceremos nuestra lucha". <br><br>Opositores y simpatizantes del presidente venezolano Hugo Chávez marcharon por las calles de Caracas divididos por el Día de los Trabajadores, aunque coincidieron en exigir mejoras en sus condiciones salariales y laborales.]]></description><pubDate>Sun, 01 May 2005 17:00:00 +0000</pubDate></item><item><title>La muerte del Papa</title><link>https://artecultural.blogia.com/2005/040501-la-muerte-del-papa.php</link><guid isPermaLink="true">https://artecultural.blogia.com/2005/040501-la-muerte-del-papa.php</guid><description><![CDATA[Karol J&amp;#1507;zef Wojty&amp;#322;a, conocido como Juan Pablo II desde su elecci&amp;#1507;n al papado en octubre de 1978, naci&amp;#1507; en Wadowice, una peque&amp;#1505;a ciudad a 50 kms. de Cracovia, el 18 de mayo de 1920. Era el segundo de los dos hijos de Karol Wojty&amp;#322;a y Emilia Kaczorowska. Su madre falleci&amp;#1507; en 1929. Su hermano mayor Edmund (m&amp;#1497;dico) muri&amp;#1507; en 1932 y su padre (suboficial del ej&amp;#1497;rcito) en 1941. <br>A los 9 a&amp;#1505;os hizo la Primera Comuni&amp;#1507;n, y a los 18 recibi&amp;#1507; la Confirmaci&amp;#1507;n. Terminados los estudios de ense&amp;#1505;anza media en la escuela Marcin Wadowita de Wadowice, se matricul&amp;#1507; en 1938 en la Universidad Jagell&amp;#1507;nica de Cracovia y en una escuela de teatro.<br><br>Cuando las fuerzas de ocupaci&amp;#1507;n nazi cerraron la Universidad, en 1939, el joven Karol tuvo que trabajar en una cantera y luego en una f&amp;#1489;brica qu&amp;#1501;mica (Solvay), para ganarse la vida y evitar la deportaci&amp;#1507;n a Alemania.<br><br>A partir de 1942, al sentir la vocaci&amp;#1507;n al sacerdocio, sigui&amp;#1507; las clases de formaci&amp;#1507;n del seminario clandestino de Cracovia, dirigido por el Arzobispo de Cracovia, Cardenal Adam Stefan Sapieha. Al mismo tiempo, fue uno de los promotores del "Teatro Raps&amp;#1507;dico", tambi&amp;#1497;n clandestino.<br><br>Tras la segunda guerra mundial, continu&amp;#1507; sus estudios en el seminario mayor de Cracovia, nuevamente abierto, y en la Facultad de Teolog&amp;#1501;a de la Universidad Jagell&amp;#1507;nica, hasta su ordenaci&amp;#1507;n sacerdotal en Cracovia el 1 de noviembre de 1946.<br><br>Seguidamente, fue enviado por el Cardenal Sapieha a Roma, donde, bajo la direcci&amp;#1507;n del dominico franc&amp;#1497;s Garrigou-Lagrange, se doctor&amp;#1507; en1948 en teolog&amp;#1501;a, con una tesis sobre el tema de la fe en las obras de San Juan de la Cruz. En aquel per&amp;#1501;odo aprovech&amp;#1507; sus vacaciones para ejercer el ministerio pastoral entre los emigrantes polacos de Francia, B&amp;#1497;lgica y Holanda.<br><br>En 1948 volvi&amp;#1507; a Polonia, y fue vicario en diversas parroquias de Cracovia y capell&amp;#1489;n de los universitarios hasta 1951, cuando reanud&amp;#1507; sus estudios filos&amp;#1507;ficos y teol&amp;#1507;gicos. En 1953 present&amp;#1507; en la Universidad Cat&amp;#1507;lica de Lublin una tesis titulada "Valoraci&amp;#1507;n de la posibilidad de fundar una &amp;#1497;tica cat&amp;#1507;lica sobre la base del sistema &amp;#1497;tico de Max Scheler". Despu&amp;#1497;s pas&amp;#1507; a ser profesor de Teolog&amp;#1501;a Moral y Etica Social en el seminario mayor de Cracovia y en la facultad de Teolog&amp;#1501;a de Lublin.<br><br>El 4 de julio de 1958 fue nombrado por P&amp;#1501;o XII Obispo Auxiliar de Cracovia. Recibi&amp;#1507; la ordenaci&amp;#1507;n episcopal el 28 de septiembre de 1958 en la catedral del Wawel (Cracovia), de manos del Arzobispo Eugeniusz Baziak.<br><br>El 13 de enero de 1964 fue nombrado Arzobispo de Cracovia por Pablo VI, quien le hizo cardenal el 26 de junio de 1967.<br><br>Adem&amp;#1489;s de participar en el Concilio Vaticano II (1962-65), con una contribuci&amp;#1507;n importante en la elaboraci&amp;#1507;n de la constituci&amp;#1507;n Gaudium et spes, el Cardenal Wojty&amp;#322;a tom&amp;#1507; parte en todas las asambleas del S&amp;#1501;nodo de los Obispos.<br><br>Desde el comienzo de su pontificado, el 16 de octubre de 1978, el Papa Juan Pablo II ha realizado 104 viajes pastorales fuera de Italia, y 146 por el interior de este pa&amp;#1501;s. Adem&amp;#1489;s, como Obispo de Roma ha visitado 317 de las 333 parroquias romanas.<br><br>Entre sus documentos principales se incluyen: 14 Enc&amp;#1501;clicas, 15 Exhortaciones apost&amp;#1507;licas, 11 Constituciones apost&amp;#1507;licas y 45 Cartas apost&amp;#1507;licas. El Papa tambi&amp;#1497;n ha publicado cinco libros: "Cruzando el umbral de la esperanza" (octubre de 1994); "Don y misterio: en el quincuag&amp;#1497;simo aniversario de mi ordenaci&amp;#1507;n sacerdotal" (noviembre de 1996); "Tr&amp;#1501;ptico romano - Meditaciones", libro de poes&amp;#1501;as (Marzo de 2003); ¡Levantaos! ¡Vamos! (mayo de 2004) y Memoria y identidad (su publicaci&amp;#1507;n est&amp;#1489; prevista para la primavera de 2005).<br><br>Juan Pablo II ha presidido 147 ceremonias de beatificaci&amp;#1507;n -en las que ha proclamado 1338 beatos- y 51 canonizaciones, con un total de 482 santos. Ha celebrado 9 consistorios, durante los cuales ha creado 231 (+ 1 in pectore) Cardenales. Tambi&amp;#1497;n ha presidido 6 asambleas plenarias del Colegio Cardenalicio.<br><br>Desde 1978 hasta hoy, el Santo Padre ha presidido 15 Asambleas del S&amp;#1501;nodo de los Obispos: 6 ordinarias (1980, 1983, 1987, 1990, 1994, 2001), 1 general extraordinaria (1985), y 8 especiales (1980, 1991, 1994, 1995, 1997, 1998 [2] y 1999).<br><br>Ning&amp;#1514;n otro Papa se ha encontrado con tantas personas como Juan Pablo II: en cifras, m&amp;#1489;s de 17.600.100 peregrinos han participado en las m&amp;#1489;s de 1160 Audiencias Generales que se celebran los mi&amp;#1497;rcoles. Ese numero no incluye las otras audiencias especiales y las ceremonias religiosas [m&amp;#1489;s de 8 millones de peregrinos durante el Gran Jubileo del a&amp;#1505;o 2000] y los millones de fieles que el Papa ha encontrado durante las visitas pastorales efectuadas en Italia y en el resto del mundo. Hay que recordar tambi&amp;#1497;n las numerosas personalidades de gobierno con las que se ha entrevistado durante las 38 visitas oficiales y las 738 audiencias o encuentros con jefes de Estado y 246 audiencias y encuentros con Primeros Ministros.]]></description><pubDate>Tue, 05 Apr 2005 21:59:00 +0000</pubDate></item><item><title>Bienvenido al weblog artecultural</title><link>https://artecultural.blogia.com/2005/031601-bienvenido-al-weblog-artecultural.php</link><guid isPermaLink="true">https://artecultural.blogia.com/2005/031601-bienvenido-al-weblog-artecultural.php</guid><description><![CDATA[Ya tienes weblog. 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